Arquitecto llama a prepararse y anticipar los cambios que generará el Puerto de Gran Escala en San Antonio

La construcción del Puerto de Gran de Escala (PGE) está más cerca de lo que parece. Si se piensa que en 2026 se debería registrar la primera recalada de un buque en el denominado “Puerto Exterior”, las obras podrían comenzar en un plazo no superior a dos años, o sea en 2019 ó 2020.

Antonio Parra Bruggemann, un joven arquitecto sanantonino de solo 30 años, afirma que le interesa mucho el futuro de su ciudad natal y recalca que la concreción del PGE es un enorme desafío para todos los habitantes de la comuna.

“La designación de San Antonio como la ‘sede’ del Puerto de Gran Escala es una tremenda oportunidad que va a tener consecuencias que todavía no podemos siquiera imaginar. San Antonio, como lo conocemos, va a cambiar radicalmente, eso es innegable”, afirma Parra.

A juicio del profesional, si se quiere que las transformaciones derivadas del PGE sean positivas y que “la ciudad se transforme en algo mejor de lo que es ahora, tenemos que prepararnos desde ahora y anticipar esos desafíos”.

En ese escenario, Parra plantea que será esencial la relación que mantenga el puerto con la ciudad. “Es muy importante que el puerto sienta que es un socio de la ciudad y no un huésped”, recalca.

Admite que “en el último tiempo, sobre todo bajo la gestión de Aldo Signorelli (gerente de la Empresa Portuaria San Antonio) se ha notado un cambio súper positivo en que el puerto se ha tratado de involucrar más en el desarrollo de la ciudad”.

Agrega que ante la magnitud del PGE “este es el momento para plantear las inquietudes que como ciudad tenemos de aquí a 20 años más”. Explica que el puerto debe ser capaz de aportar al “desarrollo urbano de San Antonio”, lo que, a su parecer, contempla la necesidad de que la parte norte del Paseo Bellamar, en el sector Panul, quede a disposición de la comunidad.

“Si el PGE va a ser de nivel mundial, ¿por qué el borde costero no va a tener que ser uno de los mejores del mundo?”, afirma Antonio Parra.

El arquitecto cuenta que los grandes puertos del mundo han basado su éxito en el fortalecimiento de su relación con la gente, tarea en la que según el alcalde de San Antonio, Omar Vera, se ha avanzado con una “visión común” con la Empresa Portuaria San Antonio.

A Parra le parece clave el concepto de compensación, de tal manera que el Estado, a través de la misma portuaria estatal, traspase una mayor cantidad de aportes “para que la ciudad tenga un desarrollo humano y social adecuado a esa megaobra, o sea que parte de las utilidades puedan quedarse en la ciudad”.

Respecto a los proyectos de remodelación de la Ruta de Fruta y el aumento de la transferencia de carga vía ferrocarril entre el puerto y Santiago, Parra sostiene “que si todo eso resulta dentro de las prioridades que están proponiendo, claramente podría ser una solución y ayudaría a que no se produjeran estos megatacos o megaproblemas de vialidad. Esas soluciones deben estar antes incluso que se haga el megapuerto, no podemos esperar a que la licitación de la Ruta de la Fruta se siga cayendo”.